BMW F 450 GS: Anonimoto pone a prueba la nueva apuesta trail que llega a Chile
Planeta motero
● 21 septiembre, 2026
La espera terminó. Después de haber generado miradas y comentarios desde su presentación internacional, la BMW F 450 GS finalmente aterrizó en Chile y llegó acompañada de una pregunta inevitable: ¿qué tan lejos puede llegar una moto que busca encontrar el equilibrio entre ciudad, carretera y off-road?
Para responderla, Anonimoto tuvo la oportunidad de convivir durante varios días con esta nueva integrante de la familia GS. No se trató solamente de dar una vuelta y regresar con algunas impresiones. La idea fue utilizarla como una moto más: desplazarse por Santiago, enfrentar el tráfico, salir a carretera, buscar algunas curvas y descubrir poco a poco qué propone realmente esta 450.
Y desde los primeros metros, hubo algo que quedó claro: la F 450 GS tiene personalidad propia.
Una GS que llama la atención
El primer encuentro comienza por la vista. La F 450 GS mantiene ese lenguaje visual agresivo y aventurero que caracteriza a la familia GS, con líneas angulosas y una estética inspirada en el mundo rally y off-road.
Anonimoto rápidamente advierte que no es una moto que pase desapercibida. Durante sus recorridos, las miradas se repiten una y otra vez. Parte de la curiosidad tiene que ver con que es una novedad en el mercado chileno, pero también con sus proporciones y con una apariencia que recuerda a sus hermanas mayores.
Su llegada representa además una evolución respecto de la conocida GS 310. La gran diferencia aparece bajo la carrocería: ahora existe un motor bicilíndrico de 450 cc, acompañado por una importante carga tecnológica.
La fórmula comienza a tomar forma: una moto suficientemente compacta para moverse con facilidad, pero con la intención de ofrecer capacidades que permitan mirar más allá del uso urbano.
El equilibrio como punto de partida
Durante la prueba, Anonimoto descubre que la F 450 GS no pretende convertirse en una enduro radical ni tampoco en una moto exclusivamente rutera.
Su propuesta está precisamente en el punto medio.
La posición de conducción es alta y cómoda, acompañada por un manillar ancho que facilita los cambios de dirección y entrega mayor control cuando llega el momento de ponerse de pie sobre la motocicleta.
En ciudad, esa configuración demuestra ser práctica. Los baches y las imperfecciones del pavimento no representan un problema mayor, mientras que el conjunto de neumáticos y suspensiones entrega una sensación de comodidad que resulta especialmente útil para el uso cotidiano.
Anonimoto también destaca la agilidad de la moto. A pesar de su altura, al conducirla no transmite la sensación de estar sobre una motocicleta pesada o difícil de mover. Ese comportamiento se convierte en uno de los elementos que más sorprenden durante la experiencia.
450 cc para todos los días
La popularidad que ha adquirido el segmento de las 450 no es casualidad. Para Anonimoto, estas cilindradas encontraron un espacio interesante entre la ligereza necesaria para aventurarse fuera del asfalto y la potencia suficiente para desplazarse cómodamente por carretera.
La F 450 GS entra directamente en esa conversación.
En autopista, el motor permite mantener velocidades de crucero de alrededor de 100 a 120 km/h, mientras que al exigirlo para realizar adelantamientos aparece una respuesta más contundente.
El carácter del propulsor también resulta particular. No sigue la fórmula de un bicilíndrico con calado a 270 grados tan habitual actualmente. Según las impresiones recogidas durante la prueba, inicialmente se muestra dócil, pero después de las 6.000 rpm comienza a entregar un empuje que transforma considerablemente las sensaciones.
Para Anonimoto, ese comportamiento resulta especialmente entretenido cuando llega el momento de abrir gas en carretera.
Una tecnología que viene de las hermanas mayores
Si algo demuestra la F 450 GS es que su tamaño no significa renunciar a tecnología.
La motocicleta incorpora una pantalla TFT con diferentes posibilidades de visualización, modos de conducción y una serie de parámetros configurables. Entre ellos aparece el denominado modo Sport, que permite visualizar información como los grados de inclinación y la actuación de las asistencias electrónicas.
También están presentes los modos Road, Enduro y Enduro Pro, que permiten modificar el comportamiento de las ayudas electrónicas según las necesidades del piloto.
Otro elemento característico de BMW es la conocida Wonder Wheel, ubicada en el manillar y utilizada para desplazarse por los diferentes menús de la pantalla. Anonimoto destaca especialmente su facilidad de uso, incluso utilizando guantes.
La conectividad también forma parte de la propuesta, permitiendo vincular el teléfono y dispositivos del piloto o acompañante, además de acceder a funciones relacionadas con música, comunicación y navegación.
¿Y las polémicas llantas?
Había una pregunta que inevitablemente tenía que aparecer durante la prueba: ¿por qué la F 450 GS no lleva llantas de radios de serie?
El tema fue uno de los más comentados desde su presentación y Anonimoto decidió analizarlo directamente.
La versión que tuvo disponible utilizaba llantas de aleación, mientras que las de radios existen como accesorio. Para un usuario que utilizará la moto principalmente en ciudad, carretera y caminos de tierra tranquilos, esta configuración puede resultar perfectamente funcional.
La situación cambia cuando el objetivo es realizar off-road más exigente.
Anonimoto plantea entonces una posibilidad interesante: disponer de un segundo juego de ruedas con radios y neumáticos más orientados al terreno, reservándolo para las aventuras fuera del asfalto y utilizando las llantas de aleación para el día a día.
Más que una respuesta definitiva sobre cuál configuración es mejor, la experiencia deja claro que las necesidades del usuario serán determinantes.
El tamaño también importa
Uno de los aspectos que más sorprende durante la convivencia con la moto es su peso.
Con alrededor de 176 kilos, la F 450 GS se presenta como una motocicleta considerablemente ligera para su segmento. Parte de esta característica está relacionada con las decisiones de ingeniería utilizadas en su construcción, entre ellas un motor que forma parte de la estructura y el uso de componentes destinados a reducir peso.
Esta característica comienza a tener todavía más sentido cuando Anonimoto abandona la carretera y se pone de pie sobre la moto.
La posición resulta natural, con las rodillas semiflectadas y los codos ligeramente flexionados. Para un piloto de aproximadamente 1,70 metros, la altura tampoco se convierte en una barrera insalvable, e incluso existe la posibilidad de contar con un asiento más bajo.
Eso abre la puerta a usuarios que buscan una motocicleta aventurera sin tener que enfrentarse al tamaño y peso de algunas GS de mayor cilindrada.
No todo es perfecto
Después de varios kilómetros, Anonimoto también encuentra aspectos que modificaría.
Para quienes utilizan la moto para viajar, la protección aerodinámica podría ser mayor. Durante los recorridos por carretera, el viento llega directamente a la zona del casco y también se percibe en el cuerpo.
Las estriberas metálicas, por otro lado, funcionan muy bien cuando se busca una conducción de pie y más orientada al off-road, pero podrían beneficiarse de algún elemento de goma para disminuir las vibraciones durante trayectos prolongados.
También aparece la ausencia de una parrilla trasera que facilite la instalación o sujeción de equipaje. En este caso, Anonimoto incluso plantea que parte de la explicación podría estar relacionada con el esfuerzo de BMW por mantener el bajo peso de la motocicleta.
Son detalles que no cambian el concepto general de la moto, pero sí pueden ser relevantes dependiendo del tipo de uso que cada piloto quiera darle.
¿Para quién está pensada la F 450 GS?
Después de recorrer ciudad, autopista y carreteras con curvas, Anonimoto llega a una conclusión sobre el público al que apunta esta motocicleta.
La F 450 GS parece tener especial sentido para quienes buscan una moto equilibrada.
Una motocicleta capaz de utilizarse diariamente para ir al trabajo, desplazarse por la ciudad, viajar por carretera y, cuando aparezca la oportunidad, abandonar el pavimento para recorrer caminos de tierra.
También puede resultar atractiva para quienes ya conocen la familia GS y quieren una alternativa más ligera para disfrutar de rutas y aventuras sin cargar con el peso de una motocicleta de mayor cilindrada.
Pero quienes esperaban una máquina extremadamente enfocada al enduro podrían encontrarse con una propuesta diferente. La configuración de ruedas 19/17, sus proporciones y su enfoque general dejan claro que BMW buscó un compromiso antes que una especialización absoluta.
Y quizás precisamente ahí está la esencia de esta F 450 GS.
Una nueva protagonista dentro de la familia GS
Al finalizar la prueba, hay dos elementos que Anonimoto destaca especialmente: el motor y el diseño.
El primero sorprende por su carácter. Su comportamiento dócil en las primeras revoluciones cambia cuando se busca más rendimiento, entregando una respuesta contundente especialmente útil para los adelantamientos.
El segundo consigue algo que no siempre resulta sencillo: hacer que una motocicleta genere conversación incluso cuando simplemente está estacionada.
La BMW F 450 GS llega a Chile entrando directamente en un segmento cada vez más competitivo. Su apuesta no parece estar en ser una máquina exclusivamente extrema ni en convertirse solo en una moto urbana. Su desafío está en ofrecer un equilibrio entre diferentes mundos.
Y después de varios días compartiendo la ciudad, la carretera y algunas curvas con ella, Anonimoto deja abierta la siguiente etapa de la historia: llevar la F 450 GS al terreno para descubrir cuánto de ese espíritu GS aparece realmente cuando termina el asfalto.
Porque una cosa es segura: la aventura recién comienza.